Si tienes una empresa o trabajas como profesional, probablemente ya hayas oído hablar de la factura electrónica obligatoria en España.
La Ley Crea y Crece ya dejó claro que las empresas y autónomos tendrán que usar factura electrónica en sus operaciones. Ahora el Gobierno está avanzando en el reglamento que definirá cómo se aplicará en la práctica.
Pero hay algo que muchas organizaciones todavía no tienen en cuenta.
Este cambio no está pasando solo en España.
En muchos países europeos se están implantando sistemas similares. Y si tu empresa trabaja con clientes o proveedores de otros países, es muy probable que estas normativas también acaben afectando a tu forma de facturar.
Qué cambia con la Ley Crea y Crece y la factura electrónica obligatoria
La Ley Crea y Crece, aprobada en 2022, introdujo una medida importante: la factura electrónica será obligatoria en las operaciones entre empresas y profesionales.
Es decir, cuando factures a otra empresa o a una persona autónoma, tendrás que hacerlo en formato electrónico.
El objetivo es claro:
- reducir la morosidad entre empresas
- impulsar la digitalización de los procesos administrativos
Para que esta obligación pueda aplicarse, todavía falta que se apruebe el reglamento que detallará cómo funcionará el sistema.
Ese reglamento es el Real Decreto que actualmente está en tramitación.
Cuándo será obligatoria la factura electrónica en España
Aunque todavía no hay una fecha definitiva, lo que se ha planteado hasta ahora es una implantación progresiva.
El calendario sería así:
- Empresas que facturan más de 8 millones de euros al año: un año para adaptarse desde la aprobación del reglamento.
- Pequeñas empresas y personas autónomas: dispondrán de dos años.
Si tu empresa factura a otras empresas o profesionales, lo más probable es que este cambio te afecte antes o después.
Por eso muchas organizaciones ya están empezando a revisar cómo gestionan sus facturas y si sus herramientas actuales están preparadas.
Lo que quizá no estás teniendo en cuenta. Europa también está cambiando
Cuando se habla de factura electrónica, muchas empresas piensan solo en la normativa española.
Pero si tu empresa trabaja con clientes o proveedores en otros países europeos, la realidad es que las normas de esos países también pueden influir en cómo tienes que facturar.
En los últimos años, varios países han avanzado mucho en este terreno:
- Italia ya tiene factura electrónica obligatoria entre empresas.
- Francia, obligación de e-factura B2B para grandes/medianas empresas desde 1 de septiembre de 2026; pymes después, hacia 2027.
- Polonia, obligatoria para transacciones B2B a través del sistema nacional KSeF (Krajowy System e-Faktur) desde el 1 de febrero de 2026.
- Alemania, a partir de enero de 2027, exigirá que las empresas con una facturación anual superior a 800.000 € emitan facturas en un formato electrónico estructurado, alineado con la norma europea EN 16931.
Todos estos cambios tienen un objetivo común. Digitalizar y mejorar el control de las relaciones comerciales.
|Infografía| Factura electrónica en Europa
Ley Crea y Crece, ¿cómo te afecta si trabajas con clientes o proveedores de fuera de España?
Por qué una normativa de otro país puede acabar afectándote
Puede parecer que una normativa francesa o italiana no tiene nada que ver con tu empresa si estás en España.
Pero si vendes productos o servicios a empresas de esos países, o trabajas con proveedores internacionales, es posible que tengas que adaptarte a sus sistemas de facturación electrónica.
Por ejemplo, una empresa española que trabaje con empresas en Francia podría tener que adaptarse a su sistema cuando entre en funcionamiento.
Por eso cada vez es más importante ver la factura electrónica no solo como una obligación legal en España, sino como parte de un cambio más amplio en las relaciones comerciales europeas.
ViDA: el cambio que prepara Europa para la factura electrónica
Además de lo que está pasando en cada país, la Unión Europea está preparando un cambio todavía mayor.
Se trata de ViDA (VAT in the Digital Age), una iniciativa que busca modernizar el sistema del IVA, combatir el fraude fiscal y reducir las cargas administrativas en toda Europa.
Entre otras cosas, plantea:
- impulsar la factura electrónica en las operaciones entre países
- introducir reportes digitales del IVA en tiempo casi real
- mejorar la transparencia en las transacciones dentro de la Unión Europea
Si este proyecto avanza como está previsto, las empresas que operamos en Europa tendremos que trabajar en un entorno cada vez más digital y conectado.
La pregunta ya no es si llegará este cambio
Todo apunta a que la factura electrónica estructurada será el formato habitual en las relaciones comerciales entre empresas en Europa.
Y si tu empresa trabaja con otras empresas, es muy probable que este cambio acabe formando parte de tu día a día.
Por eso muchas organizaciones ya han empezando a prepararse.
Porque más allá de cumplir con una normativa, la factura electrónica puede convertirse en una oportunidad para tu empresa: procesos más ágiles, un intercambio de información más seguro y una gestión de facturas mucho más eficiente.





